Paulo Caetano

Entrenador y maestro de la música clásica

La visión ganadera que hay detrás de Figueiras

Paulo Caetano lleva más de cuatro décadas dedicado a los caballos. Como entrenador de equitación clásica, jinete y antiguo torero portugués, su vida siempre ha girado en torno a la equitación y al desarrollo de la raza lusitana.

Durante muchos años ha seguido la evolución del programa de cría de Figueiras y, en la actualidad, participa directamente en el entrenamiento y el desarrollo de los caballos junto a su hija, la jinete de doma clásica María Caetano. Su vínculo con la yeguada se remonta a una larga amistad con el criador António Simões. “António y yo somos amigos desde hace muchos años”, explica Paulo. “Cuando me preguntó si podía ayudarle a entrenar a sus caballos y colaborar en el desarrollo del programa, me encantó hacerlo”.”

Paulo se fijó por primera vez en la calidad de los caballos de Figueiras hace muchos años, cuando caballos como Battuta y Dragão empezaron a destacar. “Ya en aquellos primeros tiempos tenían algo especial”, afirma. “Tenían una morfología muy buena, cuerpos robustos y un movimiento expresivo, algo poco habitual en aquella época”.”

Según Paulo, uno de los logros más importantes del programa de cría es la uniformidad del tipo. “Un gran criador crea un estilo reconocible”, explica. “En los caballos de Figueiras se aprecia ese estilo. Los caballos tienen una morfología tradicional lusitana, pero con un movimiento moderno adecuado para el deporte”. Cree que esta coherencia facilita el entrenamiento de los caballos. “Cuando trabajas con varios caballos del mismo criador, empiezas a entenderlos más rápidamente. Reconoces sus cualidades y sabes cómo reaccionan al entrenamiento”.”

Para Paulo, la mentalidad de los caballos es uno de sus mayores puntos fuertes. “Son sensibles y enérgicos, pero también son capaces de relajarse muy rápidamente”, afirma. “Ese equilibrio entre energía y tranquilidad es extremadamente importante para la doma clásica”. También destaca su inteligencia y su disposición para aprender. “Aprenden con mucha facilidad y se esfuerzan de verdad por comprender lo que el jinete les pide. Entrenarlos es a la vez productivo y agradable”.”

A lo largo de los años, Paulo también ha sido testigo de la evolución y la mejora del programa de cría. “Si comparamos los caballos actuales con los de hace quince años, estos son aún más correctos y están más conectados”, explica. “Siguen teniendo un movimiento expresivo, pero ahora también presentan un mejor equilibrio y contacto”. En definitiva, Paulo cree que el mayor valor de los caballos de Figueiras reside en su potencial.

“Estos caballos nos hacen soñar”, afirma. “Cuando los montas, sientes que pueden llegar más lejos, mejorar aún más y alcanzar el más alto nivel en este deporte”.”

Ponte en contacto con nosotros para obtener más información

Nos pondremos en contacto con usted personalmente.